domingo, 25 de septiembre de 2016

Humus con crudités - Puré de garbanzos con tiras de zanahorias y pimientos



                       


Hola de nuevo!!

¿Qué tal el finde? ¿Aún por la playa aprovechando los últimos rayos de sol? 

Por mucho que nos quejemos del calor en verano,  se nos hace cuesta arriba el que ya se acabe, el que anochezca antes y que empiece un largo invierno.  Si es que empieza, ojalá!, porque el año pasado no llegó del todo más que alguna semana suelta.
Y como aún hace calorcito  y sigue apeteciendo comer ensaladas y platos fríos, que mejor que un sano y apetitoso humus, con pimentón y unas tiras de pimientos verdes, rojos y zanahorias para untar?
Los humus los encontraréis ya elaborados en muchas tiendas, o si os animáis a hacerlo podéis coger la receta en este enlace

Y ya sólo queda emplatar bonito, y espolvorear con un buen pimentón de la vera y un chorrito de aceite virgen extra.

 Espero que os guste!


jueves, 22 de septiembre de 2016

Ensalada de quinoa, pepino y fresas de invierno





Hola de nuevo!
Os dejo hoy una ensalada sencilla, fácil y mediterráneamente fresca!

Unas hojas de lechuga limpia y cortada fina, unas cucharadas de quinoa hervida (5 min.), unas fresas de invierno laminadas, un pepino y una buena vinagreta para aliñarlo.

Y ya está!.  Es un plato completo: con muchas vitaminas, algo de hidratos y perfecta para empezar el otoño con energía.



Feliz otoño!

lunes, 19 de septiembre de 2016

Garbanzos con bacalao y allioli - Chickpeas with cod and allioli




Hola de nuevo!

Aquí estamos, ya bien entrado septiembre, y a punto de olvidarnos de lo que fueron las vacaciones. Pero mantenemos la energía renovada en verano, verdad?? O al menos lo intentamos...;-)
Y como cada septiembre hacemos la lista de los buenos propósitos para el próximo año escolar o laboral.   Más deporte (ya he empezado en las vacaciones), más dieta, menús para toda la familia más saludables, etc.  Vamos a ver cuando llegue junio cuántos hemos cumplido :)  
Por ahora, he hecho un calendario semanal de menús reales para toda la familia.  En el simplemente he señalado una serie de tipos de productos para que no nos los saltemos y comamos más equilibrados (y de paso, más económico, pues planificamos y no vamos a comprar por capricho)
En este menú he marcado unos básicos por semana: 2 días de legumbres, 1 carne roja, 1 pollo o conejo,  4 pescado, 3 huevos, 1 arroz, 2 pasta y todo el resto, que es la mayoría: verduras, hortalizas y fruta, ya sea entero o en forma de purés.  Y desde luego: lo más ecológico posible y de temporada. Pero sin caer en obsesiones. Mejor que sea de temporada que sea ecológico pero de la otra punta del mundo.
Y empezando con las legumbres: he elaborado este plato completo y único, que mezcla una rica legumbre: los garbanzos, con uno de mis pescados favoritos: el bacalao.
Me he inspirado en el que probé en un restaurante muy recomendable: Cal Carter, que acabo de descubrir en un entorno precioso: el pueblo de Mura, que junto a Talamanca y el parque Natural de Sant Llorenç i l'Obac, cerca de Manresa (Barcelona), bien vale una excursión de al menos 1 día.



Ingredientes: para 6

1/2 kilo de garbanzos de la mejor calidad (yo los compre en Mura, y son típicos de allí: el cigronet de Mura)
1/2 kg. de bacalao seco
1 huevo
4 dientes de ajo
10 mejillones (no son necesarios, si no los tienes puedes hacer el plato igual)
agua buena (mineral o osmotizada)
sal y pimienta
bicarbonato
2 hojas de laurel
aceite de oliva virgen extra

Para hacer este plato lo tenéis que tener pensado con antelación.
Si el bacalao es seco: empezaréis poniéndolo en remojo, tras pasarlo por el grifo para sacarle la sal visible, durante 48 horas,  y cada 12 horas, le iréis cambiando el agua.  Mantener en nevera durante los 2 días.

En cuanto a los garbanzos, se han de poner también en remojo, 24 horas antes, en un agua mineral con una cucharada de bicarbonato. Si es verano, mantener en la nevera, si es invierno y la cocina no sube demasiado de temperatura, lo puedes tener a temperatura ambiente.

Cuando ya hayan pasado las 48/24 horas respectivamente, ya podremos ponernos manos a la obra para ejecutar este plato.

En una olla, pondremos los garbanzos, escurridos y limpios, cubiertos de agua, con las hojas de laurel y 2 dientes de ajo sin pelar.  Se pone al fuego, primero fuerte y luego medio.  Lo dejaremos cocer, durante una hora y media.  Al poco de hervir, des-espumaremos con cuidado, para sacarle toda la espuma blanca y espesa que habrá producido. Y dejaremos que se sigan cociendo pero ya a fuego medio, sin que hierva fuerte.  Cuando pase más de una hora, lo iremos probando
Mientras, pondremos el bacalao bien escurrido y algo seco (con un papel de cocina) sobre una plancha caliente, con un poco de aceite, y lo haremos por ambos lados, pero poco fuego, que quede blanco y no dorado. (o si lo preferís también se puede hacer en una olla pequeña con aceite muy caliente, pero sin hervir,  donde se pone el bacalao unos 10 minutos, hasta que queda hecho, tierno y entero.



Aparte: haremos un all-i-oli de la manera tradicional, o rápida, que ha sido mi elección: una mayonesa casera con ajo, un huevo, un pellizco de sal y aceite de oliva virgen.

Y aquí añado mi aportación extra que no hace falta expresamente al plato, pero que como los tenía, he aprovechado y le ha dado más gusto:  una docena de mejillones, los he limpiado bien, y los he puesto a hervir. En cuanto se han abierto, los he separado y he reservado el jugo que han dejado. Lo he colado, le he añadido una cucharadita de harina de maiz y lo he ligado. Ha quedado un jugo corto de mejillones ligeramente espeso.

Y ya podemos montar el plato!

Ponemos los garbanzos  en una fuente para el horno, regamos con el jugo de los mejillones, le damos unas vueltas para que quede todo bien impregnado.

Sobre los garbanzos vamos poniendo el bacalao en escamas o en trozos pequeños. Y napamos (cubrimos) con el all-i-oli.

Y al horno, durante 10 minutos, habiéndolo calentado a 200º previamente y poniéndolo con el grill, para que se esponje el all-i-oli y se dore un poco.

Et voilà!  Ya está el plato listo para servir y disfrutar!




¿Y con qué lo maridamos?  Un plato con sabores fuertes como éste, marida perfectamente con un cava especial y único: El cava TREPAT de Freixenet, que con sus matices y su rosado pálido acompañará perfectamente  este plato.


Espero que os guste!

sábado, 17 de septiembre de 2016

Higos rellenos de mascarpone con reducción de Pedro Ximenez




Hola de nuevo!

Qué tal el verano?  Aparte del calor y del sol desértico que nos ha tocado, espero que hayáis disfutado  de algunos días de vacaciones. 
Yo he estado en modo off varias semanas y de excursiones por el Pirineo de Lleida, en la Vall de Boi y su paradisiaco parque natural de Aigües Tortes. Y sus iglesias románicas.  Si no habéis ido nunca os lo recomiendo totalmente.
Y ya se acaba el verano y vuelven a los mercados otra vez los saludables higos. Típico fruto del Mediterráneo tiene mucha fibra, azúcares naturales y muchas vitaminas. Delicioso ahora o seco durante todo el año.

Ingredientes para hasta 6 personas (2 por pers)
12 higos
100 gr. De queso mascarpone
Sirope de ágave Sunny Via
Una copita de vino de la variedad Pedro Ximenez
2 semillas de cardamomo



Se pone el vino y el cardamomo a calentar y antes de que hierva se apaga y se deja en infusión.



En otro bol, se mezcla el queso en crema mascarpone con 2 cucharadas de sirope de ágave, que nos ayudará a endulzarlo, sin añadir un azucar refinado y de muchas calorías.

Y ya podemos ponernos manos a la obra,
Se quita el rabito de cada higo, se corta en cuartos , pero sin llegar a cortarlos del todo, dejando la parte de abajo del higo unida, y se rellena cada uno con la crema de mascarpone dulce.
Y por fin se riega con la infusión de pedro Ximénez.



Se sirve a temperatura ambiente o frío según os apetezca.


Y esta vez es muy fácil de maridar...Con una copita de un vino generoso de Pedro Ximénez, de alguna buena bodega de la Axarquía malageña, o de Montilla-Moriles o Jerez.




Espero que os guste!
Hasta la próxima entrada!  Espero vuestros comentarios.

sábado, 7 de mayo de 2016

Cuscús de brócoli con verduritas


Hola de nuevo!
Aquí estamos hoy haciendo un plato vegano, sano y sabroso.
Y que además queda muy original!!!

Eso sí, es un poco laborioso y le has de estar dando un rato largo al rallador. Pero..¡Vale la pena!

Se trata de rallar en crudo un brócoli grande, toda la parte verde y la parte de tallo más tierna, y dejar los blancos sin rallar, pues ya no quedaría el granulado que queremos.

Y además, tomando el brócoli te aseguras un aporte extra de calcio y de vitamina C.

Pero vayamos ya a los ingredientes:
Para 4 personas:

1 brócoli grande o 2 pequeños, bien prietos y sin zonas marrones.
1 rallador
hortalizas de temporada: yo utilicé una zanahoria, un calabacín y una berenjena
aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta





Se va rallando con cuidado toda la parte verde del brócoli, en crudo. 
Cuando ya tengáis todo rallado, quedará como si fuera cuscús, crudo y verde.
Se pone en un cesto o colador grande, sobre una olla con agua hirviendo.Y se sala. Se tapa la olla y se deja unos 10 minutos, al vapor, pues enseguida quedará tierno, sin dejar que quede demasiado hecho, pues lo que nos interesa es que quede crujiente.

Se retira y se separa, si ha quedado un poco junto, con un tenedor.

Por otro lado, habremos preparado en una sartén o wok, las hortalizas cortadas a daditos y rehogadas en un poco de aceite. Se dejan también hechas, pero crujientes.

Y ya se pueden emplatar. Y se aliña con un poco de zumo de limón, aceite y sal y un poco de pimienta recién rallada.





Espero que os guste!



domingo, 17 de abril de 2016

Pechugas de pollo rellenas de espinacas y ricotta - Chicken breast stuffed with spinach and ricotta


Hola de nuevo!

Aquí estamos de nuevo, esta vez con una receta aún más mediterránea que las ya habituales en mi cocina.

Utilizamos el queso ricotta (parecido a nuestro requesón pero algo más ligero y menos espeso) que ya se encuentra en muchas tiendas y que combina con múltiples platos y salsas.

Eso sí, en cuanto lo compres y abras, consúmelo rápido porque en seguida se "oxida" y amarillea, señal inequívoca que ya no está apto para comerlo.



Y qué vamos a mezclar hoy?  Pues un pollo de payés, o ecológico, con un buen ricotta y con espinacas frescas y piñones.  Y por encima de todo, le pondremos unas lonchas de panceta o bacon ahumada, para darle más sabor y color.
Pero si lo que queréis es hacer un plato más ligero, dejad el bacon para otra época ;-) y hacedlo tal cual. sin el envoltorio.

Y lo podéis acompañar o de un arroz basmati, por ejemplo pasado por la sartén con algunos frutos secos, o con una estupenda ensalada, que  siempre viene bien.

Ingredientes
Para 6 personas

4 o 5 pechugas de pollo bueno (payés, corral o ecológico) también se puede hacer con pavo
150 gr. de espinacas frescas (están de temporada!!)
8 cucharadas soperas colmadas de ricotta
1 cucharada de piñones
1 paquete de panceta ahumada en lonchas, puede  ser la pimentada o sin ella.
aceite de oliva virgen extra

Se pone en un bol el queso ricotta
En una sartén se ponen las espinacas con los piñones, una cucharada de aceite y se deja rehogar.
Cuando ya están, se le añade el queso y se mezcla con un tenedor.

Se abren las pechugas por en medio. Se salpimentan.
Yo corté las pechugas en dos y les hice un agujero por la parte interior, para poder rellenar cada uno con la mezcla del queso y las espinacas.

Se cogen las pechugas rellenas y se cubren con la loncha de panceta.
Se ponen en una sartén con un poco de aceite, a fuego medio, y se ponen a dorar. Cuando está hecho por un lado, se riega con un poco de vino o cava que tengas en la necera, y se le va dando la vuelta, al menos por 4 zonas, como si fuera cuadrado, para que se quede bien hecho por todos lados, mientras se mantiene tapado, para que le llegue el calor a todo el pollo.

Una vez bien hecho, se dejan templar, para proceder a cortan rodajas de grosor medio (como un dedo) y ya se pueden emplatar.
Queda un plato muy jugoso y sabroso. Nada que ver con una pechuga sosa y seca...
Probadlo y me decís que os ha parecido.












Y para maridarlo:  combina con un vino rosado, como el Segura Viudas Rosado, de uvas tempranillo y merlot, que le dará un toque refrescante al plato, con un aroma suave floral y también frutal, como la fresa.





Espero que os guste!



domingo, 10 de abril de 2016

mermelada de fresas - Strawberry jam



Hola de nuevo,
Ya llega la temporada de las fresas y sobre todo de los fresones!  
Hace mucho que están en las fruterías y supers, pero era algo de color parecido al fresón, de sabor mínimo y de textura mucho menos jugosa y tierna.

Pero ya están aquí!!  Y al menos se quedarán 3 o 4 meses con nosotros a todo aroma!  
Sólo el color ya enamoran...¿o no?


Y el precio se vuelve mucho más asequible así que es el momento de comprar en cantidad y reservar una buena parte para hacer una deliciosa y casera mermelada, que te permitirá disfrutar de las fresas mucho más tiempo y en múltiples combinaciones. 


Y pongámonos manos a la obra:
1,5 kg de fresones
0,5 kg de azúcar
el zumo de medio limón si es grande o uno entero si es pequeño
 Lavamos bien los fresones enteros con el pedúnculo, para que no les entre agua.
Se les retira y se trocean a pequeños trozos todos los fresones y se ponen en una olla.



Cuando ya están todos cortados, se le añade el zumo de limón.



Y sobre todo ello el azúcar...



Se pone al fuego medio y se va dando vueltas para que el azúcar se vaya integrando en el conjunto y se vaya haciendo almíbar


Se le va dando vueltas hasta que estén todas las fresas bien tiernas y el azúcar  en jarabe.


Se  pasa el minipimer por el conjunto, para triturar la mayor parte de los fresones, pero lo hago de manera rápida para que queden trocitos enteros, que luego me gusta encontrar en la mermelada.


Y tras una hora, YA ESTÁ!
Lo dejas templar y luego que se acabe de enfriar del todo.

Y si aún no has metido la cuchara para probarla...ahora es el momento!  Buena, eh??

Y ya sólo queda meterlo en botes perfectamente limpios (por ejemplo en el lavavajillas, que sube mucho la temperatura de lavado) o si no, hervidos al menos 20 minutos en una olla (tapas incluidas) llena de agua y completamente cubiertos.

Y una vez envasado, se cierra fuerte la tapa.
Y se ponen todos los botes bien cerrados un una olla grande llena de agua hirviendo. Tras 20 a 30 minutos se retiran, se dejan enfriar y ya los teneis preparados para consumir (y los guardáis en la nevera), para regalar a familia y amigos (les encantará!) o para guardar (en sitio seco y fresco) no más de 3 meses.



Y ya sólo tendréis que buscar de qué maneras la vais a disfrutar: en el desayuno, para rellenar pasteles o muffins, para acompañar algún tipo de carne blanca, o con quesos y desde luego para darle el toque a helados o yogures.



viernes, 8 de abril de 2016

Mermelada de naranja sanguina - Blood Orange Jam


Hola de nuevo! 
¿Habéis probado las naranjas sanguinas?  Son esas naranjas que al abrirlas tienen rastro de "sangre" por su pulpa, o sea que tienen sus gajos con partes rojizas y otras anaranjadas, y que tienen un sabor más ácido y más amargo, pero sin llegar a la acided del pomelo.
Son típicas del invierno bien entrado, entre enero y febrero, así que ya quedan muy pocas en los mercados.



Y son deliciosas en mermelada, que se elabora igual que una mermelada de naranja normal pero con un poco más de azúcar. Es una mermelada que sirve no sólo para delicioso desayunos si no también para acompañar quesos en la cena, o para acompañar carnes blancas y darles el toque agridulce.

Preparación

1 kg Naranjas sanguinas bien limpias
1 kg de azúcar
nada más! Si las naranjas fueran las normales, más dulces, le pondría sólo 750 gr. de azúcar y 1 limón, pero como la sanguina ya tiene más acided no hace falta.

Normalmente se pelan bien las naranjas, sin la piel blanca y se deja para darle más esencia la piel bien fina de 1 o 2 naranjas, pero como a nosotros nos gusta un punto más amarga, lo aprovecho todo:
Corto en finas rodajas todas las naranjas, con piel incluida, y lo corto a trocitos. Todo en un plato hondo, para aprovechar bien todo el jugo que va saliendo mientras cortamos.

Se pone en un cazo todo bien cortadito, y sobre la naranja se añade el azúcar.

Y se pone a calentar primero y se lleva al punto de ebullición pero sin dejar que hierva a fuego fuerte.





Se deja a fuego medio durante una hora, para que vaya cogiendo color y consistencia. Ha de quedar semilíquida, no hace falta que quede demasiado espesa.

Cuando se ve que está en su punto, con el almibar bien conseguido, se rellenan unos botes de cristal a los que previamente habremos limpiado bien (en el lavavajillas) o hervidos unos 10 min, en un cazo hondo que cubra (incluidas las tapas)
Se cogen con cuidado, una vez ya templados, sin tocar con las manos la parte interior del bote ni la tapa.
Se llenan casi hasta el borde y se tapa bien.
Se ponen boca abajo mientras se van templando todo y cuando ya está frío se pone en la nevera donde puede estar unos 2 meses (si es que os dura, pues en cuanto la probéis será difícil resistirse a meter la cuchara)
Y es perfecta para regalar cuando vas a cenar a casa de unos amigos o para alguien que valore las cosas bien hechas y caseras.




Espero que os guste!

viernes, 4 de marzo de 2016

Espaguettis con mejillones picantes - Hot and spicy mussels with spaguettis



Hola,
Tras un fin de semana que señalaban casi como apocalíptico, con nevadas y tormentas por doquier, si bien ha nevado por bastantes zonas de España, por nuestro terruño, el Penedès, ha llovido bien. Y me refiero a que ha ido cayendo la lluvia necesaria, de manera ordenada para que no haga destrozos, tras tantos meses de sequía.  Así que Bienvenida lluvia!!! Te esperábamos desde hace meses.

Y aquí os dejo un detalle de que el cambio climático, al menos este invierno, se está notando: Aquí podéis ver una vid con su nuevo brote!  Y acaba de empezar marzo!



Y ya vamos a la receta de hoy: Espaguettis con mejillones picantes

Sólo necesitaremos unos buenos espaguettis, y una salsa de tomate bien hecha, junto a unos mejillones de calidad.

Para 6 personas
1 paquete de 1/2 kilo de espaguettis
200 gr. de salsa de tomate (casera o comprada ya hecha)
1 cebolla grande
4 dientes de ajo
un buen puñado de perejil
pimienta recién molida
3 gotas de tabasco
1 vaso de vino blanco
El jugo que quedará en la cacerola tras hervir y que se abran los mejillones
1 kilo de mejillones de roca
aceite de oliva virgen extra


En una cacerola o sartén, se pone la cebolla cortada,  con aceite, a pochar.  Cuando esté un poco transparente, se añaden los dientes de ajo a trocitos. Se deja unos 5 minutos, y luego se añade la salsa de tomate.  Se va removiendo de vez en cuando.

En otra cacerola se ponen los mejillones, previamente bien limpios y sacados la telilla, y se le añade una hoja de laurel y una guindilla. Se ponen a fuego medio hasta que abran todos. Se retira del fuego

Y volvemos a la primera sartén o cazo, donde la salsa de tomate ya está bastante controlada. Se le echa 3 gotas de tabasco, sal y pimienta  y un buen puñado de perejil. Y tras otras vueltas a fuego fuerte, se añade una copa de vino blanco y se deja 5 minutos más.

Y por último, en una tercera cacerola, se pone agua abundante a hervir, y cuando llegue a ebullición, se sala, y se ponen los espaguettis con cuidado, se le dan unas vueltas para que no se peguen entre sí y queden sueltos y se deja hervir durante unos 8 minutos.

Habremos utilizado bastantes cacharros que tocará luego lavar, pero os aseguro que el plato se lo vale...;-)

Así pués ya vamos a mezclarlo todo: Primero se pone un poco del líquido de los mejillones (colado para que no caiga arenilla) en la salsa.  Se prueba el conjunto y si le falta sal o picante se le añade más pimienta o alguna gota más de tabasco. Y se le ponen los mejillones y se da vueltas a todo el acompañamiento de los espaguettis.
En seguida se mezcla en una fuente honda toda la salsa con los mejillones y los espaguettis y se marea bien el conjunto para que quede todo bien integrado y la pasta coja todo el color y el sabor de la salsa. Y ya se puede servir!






Esta vez lo hemos maridado con un cava de la colección Cuvée de Prestige de la casa Freixenet, el Cuvée D.S. que tiene una burbuja fina y elegante y que siempre me ha parecido bastante afrancesado. Al ser un buen Brut, te permite empezar con él desde el aperitivo hasta los postres!

A ver si os gusta!!

domingo, 21 de febrero de 2016

Guiso de bacalao con patatas






Hola de nuevo!!
¿Qué tal seguís? Espero que a tope de energía y vitalidad!  Estos días que empiezan fríos pero que a mediodía son muy templados, me encantan.






 Y desde que he cambiado los desayunos y a la leche me pongo el Nescafé Vitalissimo, el magnesio que lleva me da ese plus de energía para durar más que las pilas!! ;-)  Mi desayuno es así: unas tostadas con aceite de oliva virgen extra (no puedo empezar el día sin él), una fruta y un buen tazón de leche semidescremada con Vitalissimo de Nescafé.  Me enviaron unas muestras y un bote para que lo probara y lo diera a probar, y la verdad es que me ha convencido a mí y a mi entorno.

Y tras este desayuno, es el momento de pensar en qué hacer para comer. Y en estos tiempos de cuaresma, uno de los platos típicos es el bacalao.
Es curioso pero a mi de pequeña no me gustaba nada. Lo encontraba estropajoso e intentaba disimuladamente ir dejando trocitos por el plato para comer lo menos posible (en casa nos lo hacían comer todo, tanto si te gustaba como si no, cosa que he agradecido enormemente después)
Pero a mis hijos, desde siempre les ha gustado e incluso lo piden en restaurantes, hecho inequívoco de que les gusta.

Así que es un pescado habitual en mi cocina y en esta época más:

Hoy os traigo un plato de cuchara. Un plato único que sienta bien y alimenta el alma! ;-)

Ingredientes (para 6)

-1 lomo de bacalao, de unos 800 gr, al que tendremos desalando desde 24/48 horas antes cambiándole el agua cada 8 horas.
- 5 patatas
- 1/2 cabeza de ajos
- 1 cebolla grande o 2 pequeñas
- 3 tomates
- 1 ñora o pimiento choricero
- sal y pimienta
- 1 vaso de vino blanco o cava
- aceite de oliva virgen extra (AOVE)

Una vez desalado el bacalao, se cuela y se deja que se vaya secando




Por otro lado se pone en agua templada el pimiento, para que se pueda luego aprovechar el máximo su carne.

En una cacerola, se pone aceite y se hace un sofrito con la cebolla troceada, primero, que se pone a dorar en fuego lento. Tras ella, se le añaden los ajos, fileteados, y después el tomate, a trocitos sin la piel, y se remueve de vez en cuando.  


Luego, cuando ya está bastante pochado, se añade la carne del pimiento, que se coge con la punta del cuchillo, intentando coger el máximo sin romper la piel. y se pone en el sofrito. Se añade el vaso de vino, y si hace falta un poco de agua.

Y se le pone las patatas troceadas de manera que queden un poco irregulares, para que se vaya espesando un poco el conjunto.



Y se va removiendo de vez en cuando, para que las patatas se vayan haciendo por todas partes. Y se salpimenta bien.







Al cabo de unos 20 minutos, desde que se ha añadido las patatas, se introduce el bacalao y se remueve todo el conjunto, para que vaya cogiendo cuerpo.
Tras 15 minutos, a fuego más bien fuerte, se apaga, y se deja reposar un poco.

Y ya se puede servir y disfrutar!


Espero que os guste!